El Gobierno de Brasil anunció que aplicará una tasa de exportación de 9,2% al petróleo bruto durante cuatro meses, con la intención de recaudar unos 1.260 millones de dólares.
El ministro de Hacienda, Fernando Haddad, afirmó en una rueda de prensa que el impuesto temporal va en línea con el objetivo del Gobierno de “recomponer el presupuesto público, tanto desde el punto de vista de los gastos, como de los ingresos”.
El tributo, que en un principio solo estará en vigencia por un cuatrimestre, se aplicará a todas las empresas exportadoras del sector petrolero del país, entre ellas la estatal Petrobras.
Según el ministro, la tasa de exportación supondrá un impacto de 1% sobre los beneficios de Petrobras.
En la misma rueda de prensa, el ministro de Minas y Energía, Alexandre Silveira, dijo que el impuesto puede ayudar a “despertar el interés por inversiones” en el ramo de refinado de crudo en el país y así, a largo plazo, abaratar el precio de los combustibles.
Petrobras es una de las más importantes de la región y cotiza en las principales bolsas del planeta.
La medida se une a la decisión del Gobierno de volver a aplicar impuestos a la gasolina y el etanol, suspendidos el año pasado por Jair Bolsonaro en plena campaña presidencial,, lo que fue catalogada como una medida populista para ganar votos.
Al asumir la presidencia, el pasado 01 de enero, Lula Da Silva prorrogó esa suspensión de impuestos a los combustibles pero la delicada situación fiscal del país y la necesidad de subir la inversión social ha obligado a que esa decisión fuera revisada por el Ministerio de Hacienda.