Al menos 174 personas murieron y 180 resultaron heridas, después de una confrontación y estampida en un estadio de fútbol en la isla indonesia de Java, luego de que aficionados enojados por el resultado, se pelearan y saltaran en manada al campo.
La tragedia ocurrió la noche del sábado en el estadio Kanjuruhan, en la provincia de Java Oriental, en un partido en el que el equipo Arema fue derrotado 2-3 por el Persebaya Surabaya.
Fuentes policiales informaron que, debido a los resultados, se presentó una pelea colectiva y los hinchas invadieron el campo y comenzaron a atacar a jugadores y árbitros, por lo que trataron de controlar la situación utilizando gases lacrimógenos, pero esto originó una estampida de cientos de personas que se encontraban en las tribunas.
En rueda de prensa, el jefe de policía de Java Oriental, Nico Afinta, dijo que solo 24 personas perdieron la vida en el interior del estadio, y unas 150 murieron en el hospital, la mayoría por asfixia provocada por la estampida.
Los hospitales y demás centros de salud de la zona, se vieron sobrepasados con la cantidad de lesionados. El director de uno de ellos informó que entre las víctimas se encontraba un niño de cinco años.
La gravedad de los hechos hizo que el presidente del país, Joko Widodo, se pronunciara, y extendiera sus condolencias a familiares y amigos de los 174 fallecidos en lo que se convirtió en uno de los hechos más letales en la historia del deporte.
“Le pedí al ministro de Salud y al gobernador de Java Oriental que supervisen los servicios médicos especiales para las víctimas que están siendo tratadas en hospitales para que tengan el mejor servicio”, dijo el mandatario en una alocución televisiva.
Críticas
Para organizaciones como Amnistía Internacional, fue un error fatal el uso de gases lacrimógenos, y recordaron que la FIFA prohíbe los mismos para controlar multitudes en espacios reducidos como es el caso de los estadios.
“El gas lacrimógeno solo debe usarse para dispersar multitudes cuando se ha producido una violencia generalizada y cuando otros métodos hayan fallado. Se debe advertir a la gente que se usará gas lacrimógeno y permitir que se disperse”, dijo el director ejecutivo de Amnistía Internacional Indonesia, Usman Hamid.
El presidente de la federación internacional de fútbol, Gianni Infantino, también se pronunció, asegurando que el mundo del fútbol estaba en “estado de shock” por el “trágico incidente”.
Adicionalmente se conoció que el espacio podría haber estado muy por encima de su capacidad, ya que se vendieron 42 mil entradas, cuando la capacidad máxima es de 38 mil, como dijo Mahfud MD, ministro coordinador de asuntos de Seguridad.
La Liga de fútbol de Indonesia calificó el hecho como “consternador” y anunció la suspensión de todos los partidos por una semana, mientras que la Asociación de Fútbol (PSSI) informó que abrirá una investigación.