El gobierno de Estados Unidos anunció este martes que relajará algunas de las sanciones impuestas contra instituciones y gobernantes venezolanos.
La medida, según EEUU, fue decidida en consulta con la oposición venezolana y busca incentivar el diálogo entre el gobierno y sus rivales políticos. Las sanciones fueron impuestas por el gobierno de Donald Trump a partir de 2017 e incluían la prohibición de comercializar bonos del Tesoro venezolano en mercados estadounidenses.
El primer paso dado por el gobierno de Biden sería permitir a la petrolera Chevron negociar su licencia con la estatal PDVSA para continuar sus operaciones en el país, aunque según la fuente estadounidense “lo que están haciendo es simplemente permitirles hablar”.
En esta misma jornada, la vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró en Twitter, que “Venezuela aspira a que estas decisiones de los Estados Unidos de América inicien el camino para el levantamiento absoluto de las sanciones ilícitas que afectan a todo nuestro pueblo”.
No es un dato menor que Estados Unidos ha estado en conversaciones durante meses con el gobierno venezolano a pesar de que había “reconocido” al ilegal “gobierno” del presidente de la Asamblea Nacional –para aquel entonces-, Juan Guaidó.
Estados Unidos buscaría ahora ” permitir” que Venezuela produzca más petróleo para vender en el mercado internacional y reducir la dependencia energética mundial de Rusia.