La atleta estadounidense Serena Williams fue eliminada este viernes en la tercera ronda del Abierto de Estados Unidos, por la australiana Ajla Tomljanovic; con lágrimas en los ojos, Williams dijo que se retira de las canchas.
A pesar del revés, Williams no se va con un halo de derrota sino tal vez como la mejor jugadora que pisó una cancha de tenis en la historia de ese deporte.
De hecho, su contrincante, Tomjanovic, consideró que Serena es "la más grande de siempre" y que "el tenis ya no será igual" tras su retirada.
Han pasado 23 años desde que Serena Williams ganó en Nueva York, con tan solo 17 años, el primero de sus 23 títulos del Grand Slam y llamó la atención del mundo entero.
Durante su discurso de despedida Serena dio las gracias a su madre Oracene y a su hermana mayor Venus, que se encontraban en las gradas.
También a su padre Richard, "que seguro que me está viendo".
La prensa deportiva recordó que en 2017 ganó su séptimo Abierto de Australia y volvió al top del mundo del tenis jugando el torneo embarazada.
Además, subrayan que fue una revolucionaria en la pista y transformó el juego a partir de una potencia extrema en todos sus golpes, en particular con un servicio en ocasiones homologable al de los hombres.
Pese a que su poder, hace tiempo que declinó y sus apariciones resultaban puntuales, el tenis abre un tiempo nuevo en su definitiva ausencia. No habrá otra como Serena.
Si Williams no vuelve a jugar otro torneo, se retirará con 73 títulos en su carrera, el quinto mejor registro en la historia del tenis femenino en la Era Abierta, en la que tiene el récord de 23 torneos del Grand Slam, uno menos que el récord histórico de Margaret Court.